31.5.06

La Revolución de los Pingüinos

Los estudiantes de La Pincoya se levantaron pensando en reuniones. El colegio Santa Teresa y el liceo Abelardo Núñez se encuentran desde el viernes EN TOMA y ahora se pliega el Liceo Municipal que lleva el nombre de la puta momia, del paradigmático conservador, fiel representante de la disciplina que aún gobierna a este pueblo: diego portales. Los chiquillos sacan sus sillas piolita, no son muchos, pero tienen energía y una larga noche por delante. Los cigarros vuelan renunciables a las rejas- cuartel de estos niñxs grandes, que no dormirán tapaditos ni toda la noche porque se vienen los turnos y las comisiones, la lucidez y el trabajo, y en eso hay ya un gran combate.

En la mañana de hoy captamos la buena onda de los cabros cuando se enteran de que andamos grabando para nosotrxs mismos y de que no somos medios oficiales. La escuela municipal básica E 128 se une a través de un paro general y de una protesta en la vereda del séptimo y octavo años, niños y niñas alborozados, con las caras repletas de risa, orgullosos de verse valientes, recibiendo los bocinazos aprobatorios. Juan Alvarado representa a los apoderados y en asamblea ‘flash’ decidieron apoyar la paralización.

A La Pincoya le cuesta mantenerse en contacto con el cuartel general (Liceo de Aplicaciones). Sólo una dirigente del Abelardo tiene unos pocos minutos de celular y en el diego portales nos piden que le avisemos al santa teresa pa’ que llamen. Y, aunque están claros de que en la Pincoya u otras poblaciones de esta región o de otras, llueve más fuerte, se siente distinto y la exigencia es necesidad; no soportan estar tan lejos de la carrera loca de la institucionalidad y los empresarios, ser tan pobres y ellos tan ricos, estudiar hasta que se pueda y ellos llenarse de títulos, asesorías, cargos, dinero, propiedades… en fin.

Nos fuimos a Cumming y la cantidad de estudiantes que había extendiendo sus lienzos más los que llegábamos, se convirtió en inagotable turba cuando los pacos empiezan, rápido y sorpresivamente, el ataque con guanaco y lacrimógenas. Primer desconcierto, pero todos sabemos cómo son los pacos, sabemos que golpean y los acusamos, incluso algunos medios los filman, pero no hay justicia que sancione tantos golpes, si no estarían todos dados de baja, ya que a la violencia se dedican y en eso se perfeccionan los obedientes cabrones.

Una y otra vez el intento de marcha pacífica se disuelve por la fuerza desquiciada de los pacos; una y otra vez, entregados o en resistencia, se reorganizan los estudiantes. Dos o tres banderas por la liberación de los presos políticos mapuche acompañan los encuentros. Los pacos toman por sorpresa a quien se les ocurra, ellos mandan, si se pican aprovechan de pegar patadas y palos; si quieren acción, toman más y más detenidos ocasionales, sólo los blindados actúan de frente. Una niña exclama enojada “No les crea nunca a los pacos, profe”. Los encapuchados cubren su rostro, pero luchan con el cuerpo desarmado, no es posible más ironía. Bella lucha que dura varias horas, todo el día:

La USACH cobija a los frustrados manifestantes y ahí llegan los pacos a destrozar los momentos de convivencia estudiantil, por eso surgen las piedras que protegen a muchos estudiantes, a muchos que se guarecen en esta casa de estudios. La prensa oficial manda maquillados despachos en directo, a una distancia prudente, no vayan a ensuciar sus zalamerías con posición definida; total, no se casan con nadie, sólo desinforman a los más incautos. Los pacos reprimen a diestra y siniestra: si hay grupos los desarman a chorro de agua; si se separan mucho, fuerzas especiales ataca; si están muy lejos organizándose, lacrimógenas; si están muy cerca -mirando o cubriendo- les lanzan polvo maldito en la ropa, en la cara, a los pies; y, para rematar, cámaras de video en manos de fuerzas especiales. Con esas armas podemos hablar perfectamente de violentistas a su puta constitución y abuso de poder. Sin embargo, para relajarnos el semblante apretado por el miedo y la impotencia, una muestra de heroísmo contextual: un solo joven contra el chorro abusivo del guanaco intenta cerrar las puertas de la universidad, un perro acompaña el gesto exponiéndose y resulta muy herido, como confirmamos después. Seguramente el muchacho quedó con lesiones, pero cumplió su objetivo.

En la tarde se traslada la persecución y el enfrentamiento al otro lado de la Alameda, siendo epicentro obligado y sede de refugio para los manifestantes, la casa central de la chile. Todavía hay gran cantidad de estudiantes secundarios y universitarios, profesores y niños de séptimo u octavo básico. Se han incluido más zorrillos y motociclistas a las ‘Fuerzas de Seguridad y Orden’. La prensa aficionada y/o local persiste en el lugar, pues sus fotos y grabaciones se transforman en la única herramienta que denuncie el descontrol policial y sirva de seguro a los que se manifiestan –aunque en el oficialismo suceda justamente al revés-. Algunos fotógrafos y periodistas son pateados, pues buscan identificar a los pacos que ni siquiera portan placas. La manifestación es una lucha, porque no se respetó la expresión pacífica ni las manos levantadas; pese a todo, varios aprovechan la convocatoria gubernamental por la cara descubierta, y se enfrentan con elegante fiereza a los acorazados vehículos de los pacos. Parabrisas reventados, guanacos perdiendo agua, desabastecimiento de lacrimógenas, millares de piedras al vuelo, el glorioso clamor “les ganamos a los pacos”, aplausos de los espectadores, no conmueven el agotado sueño de un joven indigente en pleno bandejón central de la Alameda, en medio de fuegos cruzados, a metros de la moneda. Imagen con potente significación.

Así y todo, los pacos vengan su ‘ineficacia’ tomando detenidos a los transeúntes y llegan a arrancar del ministerio de defensa a un vendedor ambulante que, sin arte ni parte, es arrastrado del pelo y golpeado. Las pifias y los ‘hijos de puta’ lanzados por los trabajadores del lugar no sirven para calmar a las bestias. La historieta del súper Cifuentes, que aparecía en La Bicicleta se nos viene a la mente, ahí el súper Cifuentes era llevado en cana siempre y como fuera. Una voz más potente sobresale: “Así como nos mojan, continuaremos reproduciéndonos”, hecho confirmado por la edad de los manifestantes, hasta pequeños enfundados en sus poleras enfrentan la carrocería policial, bravura de los hijos de esta ‘democracia concertada’.

La resistencia dura hasta las siete de la tarde. La noche cae y es arriesgado continuar cuando la energía debe enfocarse para el nuevo día que se avecina. A nosotros nos queda la reflexión de vuelta a casa. Las micros van llenas, así es que conversamos en el trayecto a Mapocho.

Pareciera que pese a la unidad y organización del movimiento de estudiantes secundarios, hay una diferenciación en los conceptos de base. Mientras algunos presionan con diversas estrategias para ser oídos por el gobierno y poder negociar la derogación de la LOCE, que es una más de las amarras constitucionales de un capitalismo que aceptaron los militares para tener una tajada en la gran Reconciliación Nacional; otros, optan por la exigencia, por la derogación de un sistema político capitalista que abandona en pos de intereses económicos, temas como la educación y la salud, este sector reconoce en la concertación la herencia de las tácticas de la dictadura para triunfar de la simpatía mundial (además de la tajada de Paz Social) y acallar los conflictos sociales y populares que empañan su ‘brillante gobierno de $hile’. De todas formas, rebelarse absolutamente a la autoridad y resistir a la represión, es una bella forma de perseverar sosteniendo la utopía de la Revolución. Ya se convirtieron los hechos narrados en hitos históricos, pues la convocatoria en regiones y en la capital supera con creces otras manifestaciones populares realizadas en décadas pasadas y ha sido en los liceos y en las calles, que de forma transversal a las ideologías, crece el descontento y la organización.

Si la UDI o la concertación se enorgullecen de verse enfrentados a los líderes políticos del futuro, nosotros nos sentimos conmovidos con pequeñas señales de sublevación sistémica, con la belleza de combatir la represión, con la fuerza y decisión de quienes a cara descubierta o con el rostro encapuchado, intentan echar abajo los monumentos del neoliberalismo.

28.5.06

FUNAmos al Príncipe! ...asesino de Victor Jara

La FUNA convocó para el jueves a las 4 de la tarde en pleno centro de santiago. Sólo se avisaba que iríamos a funar a un chancho bien grande, lo que originó bastante expectación, ansiedad y, en algunos rostros, hasta odio contenido. Nos demoramos un poco en entender quién era, pero un hombre leía de El Siglo, un reportaje que mencionaba haber identificado a ‘El Príncipe’, asesino de Víctor Jara y famoso torturador del Estadio Chile.

Los pacos preguntan qué pasa, para qué nos juntamos. Las respuestas son irónicas, a juntarnos con un amigo, porque sí, porque aquí nos juntamos siempre. Se ven rostros conocidos, Pedro Lemebel, Carmen Soria. Hartos fotógrafos y camarógrafos. Se extiende el lienzo que nombra al asesino: EDWIN DIMTER BIANCHI.

La convocatoria es grande, alrededor de unas 500 personas entonan alegres el característico “olé, olá/ olé, olá/ como a los nazis les va a pasar/ a dónde vayan los iremos a funar/”. Se levantan fotos de Víctor Jara y a través de un megáfono, un hombre nos va contando quién es el asesino descubierto, el sinvergüenza trabaja en el ministerio del trabajo, por lo que el gobierno está negociando altos cargos con los asesinos de la dictadura en vez de identificarlos y entregarlos a la justicia para su condena. Edwin Dimter fue teniente del ejército y torturador reconocido en tiempos del golpe militar, participó en el tanquetazo del 11 de septiembre asesinando junto a sus acompañantes a unas veinte personas. En el Estadio Chile se autodenominó ‘El Príncipe’ y fue en extremo cruel con sus víctimas.

Es un chancho gordo el mentado Dimter, así es que la FUNA, con alegría y convicción, con energía y denuncia pública se encamina a las puertas del ministerio, allí algunos suben a sus oficinas a empapelarlas con su rostro y a increparlo a viva voz para que salga y nos enfrente. Los otros trabajadores del lugar, al menos, sabrán que el tipo escondido como un gusano es un cobarde, un traidor a los seres humanos y un vil asesino. La policía rodea el edificio, los guardias cuidan la entrada, pero permanecen quietos, pues saben que protegen por órdenes superiores, pero que es moral abrir las puertas y que si el odio está allí, mezclado con el miedo y el recuerdo, fuese linchado. Así lo pedía al menos un hombre, enfurecido, mostrando su foto a todo el que por allí pasase.

La funa se realizó leyendo masivamente el comunicado con los datos completos, la foto y el ‘sucio’ desempeño de este asesino, una breve exposición de danza que enarbola de negro una bandera chilena, y, cantamos todos los presentes, incluidos algunos fotógrafos y personas que se encontraban de pronto con la manifestación, con mucha fuerza El Derecho de Víctor Jara, que se evoca con el PRESENTE, AHORA Y SIEMPRE. Los vecinos en las ventanas se miran nerviosos, extrañados y oyen para ellos: “alerta, vecino/ al lado de su casa/ vive un asesino”.

Un escalofrío nos recore, las lágrimas se estancan en grito odioso, asqueado, patético, es nuestra voz la que sale gutural y no nos repriminos.

Guitarras en alto recuerdan al querido Víctor.

La marcha se dirigirá a la Alameda repartiendo volantes informativos, otros se pegarán en las paredes: ‘todos deben saber’.

DATOS DEL ASESINO

EDWIN DIMTER BIANCHI

‘EL PRÍNCIPE’, CI 7.096266-7

Trabaja en el MINISTERIO DEL TRABAJO como JEFE DEL DPTO. DE CONTROL DE INSTITUCIONES DE LA SUPERINTENDENCIA DE AFP, en Huérfanos 1273, teléfonos: 7530400 y 7530401, correo edimte@safp.cl

26.5.06

Vivan los ESTUDIANTES!!

Algo en el pecho se nos hincha al ver el movimiento secundario fortalecido y con el deseo latente de hacerse nacional, de descentralizar las discusiones, de ser puntapié histórico para temas que atraviesan la Educación de un país, el enfoque humano e igualitario de las posibilidades de acceder a sus jerarquías, al cuestionamiento desenmascarado de los sujetos políticos y económicos que prefieren el autoritarismo a la participación en ideas y hechos de los propios estudiantes. Plantean la democracia participativa a través de asambleas y sus voceros son revocables si transgreden el fundamento de las bases, la discusión desde lo cotidiano.

El gobierno ha intentado mantener el típico discurso de control y diálogo, pero hoy ha cambiado de estrategia acercándose al conflicto con personalidades más acostumbradas a terreno como la Carolina Tohá, pero sin perder de vista que “son adultos que tratan con niños chicos”. Los estudiantes, sin embargo, han demostrado su aplicación y estudio frente a los temas que se plantean siendo, en ese sentido, mucho más profesionales que el propio gobierno, el congreso y los partidos políticos de la alianza por $hile, tal vez porque son los sujetos protagonistas de esta realidad de aula. La educación en $hile ha sido un fracaso en términos de igualdad de derechos y formación de pensamiento y acción, pues hereda sus valores de la dictadura y de la ideología de mercado, inscritos concienzudamente en la tan mentada LOCE.

Visitamos varios colegios de santiago a patita, porque donde encontrábamos un fogón de risas y cantos, allí estaban ellos y ellas, hermosos artífices de un movimiento social crítico, diverso, con capacidad de escucharse a sí mismo y de entender (ya sea por estudio, vivencia o intuición) el contexto histórico-político- económico en que les toca desenvolverse.

Liceo Valentín Letelier en TOMA Los estudiantes entraron a eso de las 6:30 AM al Liceo; son los pacos los atrasados. Tal vez por eso rodean el Vale, pero los cabros son más vivos y lanzan un compañero ‘carnada’ mientras cinco o seis saltan ágiles las rejas. Muchas risas. Un representante del Centro de padres apoya en situ la toma y, más bien se preocupa junto a otros adultos, de la comida y ropa para sus niñxs, “porque están como en la cárcel, pero una cárcel voluntaria”, sostiene una mamá.

Liceo Ignacio Domeyko en TOMA Los chiquillos, en tropel, vuelven a sus casas a buscar ropa y cosas para comer. Dejan en sus colegios lienzos significantes de su decisión: “Bachellet $me fía la PSU?”. Un dirigente muy joven, niño todavía, nos cuenta que se están organizando “con el Valentín, el Paula y el ICP con reuniones todos los días para ir evaluando el movimiento”, “El director nos ha facilitado las cosas, pero también nos pone los pies en la tierra. Parece, entonces, que los docentes apoyan con cierta lejanía, tal vez por temor a los famosos ‘sumarios administrativos’.

Liceo Ignacio Carrera Pinto en PARO Una mujer atiende la inmensa fortaleza por una pequeña ventanilla. Nos dice que los chiquillxs están adentro sin hacer ni una cosa. Llamamos a alguien para que nos cuente, pero nadie sale. Tal vez nos creyeron parte de una prensa oficialista, o bien, los directivos regulan el hacer de los estudiantes. No hay cómo enterarse.

Insuco 2 y Liceo Darío Salas en TOMA Solidaria retroalimentación entre los muchachxs de ambos colegios. Los gritos y consignas van de un lado a otro de Avenida España. Las sonrisas y la energía se traducen en bocinazos de apoyo, saludos con el brazo en alto, fotografías y transmisión en vivo para las noticias del 7.

El Insuco se encuentra con corte de agua intencional, las cañerías fueron aserradas, pero no se complican, van por agua en bidones, botellas y fondos al liceo amigo, el Darío Salas.

El mobiliario de los Liceos adosado a las rejas, lienzos con interesantes alusiones: “Concertación caradura/ aplica ley de la dictadura”, niñxs leyendo el diario, pololos paseantes, aplausos, ovación a los profes que apoyan y pasan ‘lukita pa’ la kausa’.

Liceo José Miguel Carrera en PARO Los estudiantes evalúan la posición de tomarse el lugar, pero no han encontrado apoyo de los profes y/o autoridades, por lo que sienten que el paro ya es una medida de fuerza. Se ven más cansados y tristes que los jóvenes de las tomas anteriores.

Liceo Aplicaciones en TOMA Uno de los primeros liceos tomados y, pese a las noches sin dormir, mantiene en vela la mística del movimiento estudiantil. Algunos de ellos se encuentran al interior, mientras un grupo juega en el bandejón central de Cumming con cánticos y consignas donde se ironiza el actuar del gobierno de la Bachellet.

Niñitas de la Técnica Femenina Santa Ana que está en PARO, vinieron a visitar a sus compañeros y anuncian que el Colegio de monjas en Quinta Normal, va a ser tomado mañana. Posan entre risas y rubores para nuestra cámara.

Liceo Técnico Clelia Clavel Dinator en TOMA Un lienzo sintetiza su problemática interna: “La dirección toma las decisiones por nosotras/ Queremos participar en una asamblea estudiantil/ y luchar por nuestro derechos”. Muchas chiquillas mandan saludos desde los ventanales del liceo, otras barren la vereda de su transitorio ‘hogar’. Los profesores miran desde el frente y nos niegan su opinión.

Las estudiantes se relacionan directamente con el Liceo Cervantes y con la Facultad de Humanidades de la USACH.

Liceo Cervantes en TOMA Al frente de su liceo han enmascarado el monumento de Miguel de Cervantes. Profesores y estudiantes acompañan la toma y conversan tranquilos y desprevenidos en las inmediaciones del lugar.

Por una de las ventanas pasamos nuestro almuerzo (dos plátanos y medio paquete de galletas) a unas niñas porque están “cagá’s de hambre”.

Liceo 1 en PARO Las rejas de este liceo se han transformado en un mural que expone los más variados puntos de vista en relación a las movilizaciones. Pareciera que LUMA es la firma que hace planteamientos políticos más revolucionarios. Los transeúntes se detienen a leer. Nos parece un buen espacio informativo e, incluso, lúdico como este escrito: “No nos bajarán con amenazas infantiles/ como dejarnos sin día del alumno”.

Las estudiantes, en asamblea, se han decidido por el paro indefinido y que la toma no va, porque desgasta en extremo.

El lema “Por la razón o la fuerza” aquí funciona, porque representa una fuerza moral, no política.

No está demás señalar que estos ejemplos, son sólo una modesta pincelada en relación a lo que sucede en el territorio nacional, pues ya van más de 77 colegios movilizados y se espera, para el próximo martes, haber consolidado una paralización general.

Sin embargo, lo importante es que los estudiantes han sido capaces de canalizar todas las rebeldías hacia cauces efectivos de lucha: las tomas y paralizaciones indefinidas, llevando al estado y a sus municipalidades a contar repetidas veces las pérdidas económicas que esto conlleva. No es preocupación de los estudiantes el precio que se pone por sus cabezas, ellos quieren sentirse fecundos, vivos, posibles en sus anhelos, en sus demandas. Exigen, ya no quieren mendicantes mesas de diálogo, porque no fueron ellos los que negociaron con la memoria de un país ofendido.

Se pide resolución frente a temas cliché como el pase gratuito en la locomoción y el acceso irrestricto a la PSU y, por ende, la entrada a la Universidad. Además del apoyo de un país completo en el debate y derogación de la LOCE, ley constitucional que merece muerte como la constitución entera, en vez de gastar saliva en sus modificaciones. Todxs necesitamos una nueva forma de ver el mundo.

20.5.06

Marcha Mapuche · 20 de mayo

A las 11 AM de hoy sábado 20, en la Plaza Los Héroes, estaba convocada la “Marcha Nacional por la liberación de todos los Presos Políticos Mapuche”. Cuando llegamos habrían unas 200 personas, más 6 bestias de verde. El 10% aproximadamente de los convocados portaba cámaras de video o fotográficas. Es sano pensar que todos ellos tenían puestos su corazón y convicciones en esta presencia, sin embargo nos preguntamos ¿cuántos de ellos sólo están inspirados en su práctica periodística, en la reproducción de un ideario y de una estructura servil al sistema? En fin, también allí había amigos y el infaltable Jorge Zúñiga.Los Dirigentes de la Agrupación de Familiares y Amigos de los PP.PP. Mapuches conversan con los pacos, pues la Intendencia ha prohibido esta marcha y no quiere, de ninguna forma que se llegue a La Moneda - dentro del contexto de desintegración de los movimientos sociales que se ha propuesto el gobierno de la Bachelet-. Los pacos sólo permitirán que se marche hasta Amunátegui y de ahí a la Plaza de Armas y que, si queremos, hagamos en ese lugar un acto. La negociación dura 40 minutos mientras, nuestros hermanos mapuches realizan un ritual arrodillados en rogativa, el sonido potente del kultrún y la trutruka, ramas de canelo y el baile melancólico de sus mujeres.Los medios oficiales pasan piola con sus reporteros morenos y vestidos a tono: TVN, el Mega y el 13. Sin embargo, ojos ágiles cazan al periodista del 13 y lo zangolotean de nervios con un divertido petardo. Simbólico recibimiento para quienes terminan entregando su trabajo a los pacos para la persecución irracional de los manifestantes.

A las 11:30 AM ya se han congregado unas 500 personas. Los dirigentes nos explican que, pensando en nuestra seguridad, seguiremos la instrucción de los pacos, pues si se cruza la Alameda o se sobrepasa Amunátegui, éstos están autorizados para comenzar la represión y, ya sabemos que la violencia está protegida por un Estado que necesita el ceremonial del diálogo y de los consensos, comandados por una mayoría enajenada en el consumo, el ideal mercantil y la promesa del bienestar ciego, sordo y mudo.

La Marcha quiere apoyar el reinicio de la huelga de hambre de Patricio y José Marileo, Juan Huenulao y Patricia Troncoso, que hoy cumple 67 días. El Estado promete y no cumple, por lo que las exigencias son categóricas: Libertad inmediata a todos los PP.PP. Mapuche (500 personas condenadas en juicios manipulados, con testigos pagados y a rostro cubierto) y la anulación de la Ley Antiterrorista.La marcha se inicia por el bandejón central de la Alameda. Los fotógrafos han aumentado proporcionales a la cantidad de presentes. Los pacos nos custodian a pie, por ambos lados de la marcha. En Alameda con Amunátegui se detiene el tráfico un par de minutos y los verdes acorazados se nos acercan más y más, recordándonos el autoritario trayecto. Somos corderos en nuestra propia ciudad, individuos violados por arbitraria interpretación de la ‘seguridad ciudadana’. Los gritos van en aumento: “Alex Lemún/ tu muerte no fue en vano/ en todo el territorio/ se alzan tus hermanos.”, “No queremos/ no se necesita/ la ley antiterrorista” o “Liberar/ liberar/ al mapuche por luchar”.

Los pacos nos tienen rodeados, si alguien pretende doblar de Amunátegui hacia Teatinos, sería irremediablemente apresado. En cada calle una micro o un zorrillo escondiendo a los pacos de las Fuerzas ‘Demenciales’.Sin titubear, en cada esquina las chuecas se agitan y se exige la ‘Reconstrucción y liberación del pueblo mapuche’. Globos negros se elevan en un juego rebelde. Las murallas estrechan tanta energía. Los medios oficiales delante; los pacos detrás. Un grupo de mochilas negras con la figura de un encapuchado y la consigna “Esta paz huele mal”, qué cierto.

En Ahumada con Huérfanos nos volvemos a detener por unos cuantos minutos, chuecas al aire, baile, el grito del kultrún y las voces destempladas y cansadas convocando solidaridad. La cuna del mercadeo sólo es un monstruo con cien rostros, sin embargo, la marcha ha crecido. Unas 600 personas llegamos a la Plaza de Armas.En este lugar, símbolo irónico de muerte y de esclavitud, con la Catedral como marco indolente, se llama a seguir movilizados y pendientes de la vida de nuestros hermanos en huelga de hambre.Es así como nos vamos con frío, con la sensación extraña de no saber qué sucedió, cuándo se acabó, cansados de mirarnos unos a otros sin decir ni gritar más. Por eso, es necesario comprender que estamos en un camino sin retorno, en plena catástrofe, bajo el fuego de incredulidad e indiferencia a que nos somete este dibujo de Estado que se consolida en el indiferente panorama mundial…

18.5.06

La marcha no marchada

Por llegar tarde nos encontramos con una manifestación dispersa. Los cabros no pudieron encontrarse a las 9 en Plaza Italia. Los pacos de las Fuerzas Especiales y el guanaco habían actuado con “cuática” para despejar esas intenciones. En pequeños grupos caminaban por la Alameda tratando de saber dónde se reorganizarían. El peso de la historia los convoca a la Plaza Almagro, pero “pasando por la moneda porque los universitarios van a entregar una carta”, después ojalá llegar a la USACH. La movilización no fue autorizada por la Intendencia, pero “hay que puro juntarse, igual somos hartos”. Las esquinas parapetadas con pacos que paran a los estudiantes y les revisan sus mochilas “por ser estudiantes no más”. ¿Será que la sospecha se confunde con unos pircing, expansiones, el pelo cortado en desorden o con una sencilla corbata liceana?


Seguimos a unos cuantos estudiantes hacia el Paseo de la Desgracia (Bulnes), mientras hasta los pacos del Tránsito o los Guardaestatuas los arrean o empujan para que salgan de la Alameda. En Bulnes con Tarapacá aparece una micro repleta de Fuerzas Especiales y, a causa de nada, obedecen la orden de “Agarren a los que puedan”. Estudiantes transeúntes, estudiantes que conversan, niños y niñas son perseguidos y detenidos. Miedo, carreras locas, muchos jóvenes (tal vez universitarios) encima de los pacos con sus cámaras fotográficas o celulares para hacer impresión y evitar los golpes que vimos eran propinados. Cuerpos pequeños violentados por inmensos y entrenados cuerpos de pacos: “(…) Me da vergüenza verlos a ustedes, tremendos hombres, deteniendo a estos niñitos. Me da vergüenza ser chileno, ¿ustedes son chilenos?”, increpa furioso un caballero mientras el Teniente Coronel G. Seitz permanece impertérrito y los jóvenes siguen siendo subidos a la micro.

Nosotros continuamos con los estudiantes que, poco a poco, comienzan a llegar a la Plaza Almagro. A las 11:30 un grupo de aproximadamente 60 jóvenes comienza a marchar alegremente a la sede de Servicio Social de la UTEM que está en toma. Dos muchachos gritan "llegaron los flaytes, los infiltrados" y son recibidos con tallas y risas. El mismo grupo de pacos los intercepta y mientras algunos se agrupan para entrar a esta facultad, otros son detenidos, empujados y mantenidos con el rostro pegado a la pared por varios minutos. Una lacrimógena es lanzada al interior de la Universidad. Otro joven es golpeado groseramente.

No es necesario retratar el final de esta batalla, los dañados son siempre los mismos. Por eso da bronca escuchar en televisión al Intendente de Santiago, Víctor Barrueto, señalar: “(…) cuando vemos encapuchados por todas partes, (…) estamos hablando de cosas totalmente distintas a las demandas de los estudiantes secundarios”, y en su rostro se dibuja la sobriedad y fortaleza de quién no estuvo allí, de quién ni vio encapuchados ni leyó los rayados en que universitarios y secundarios plantean su posición ideológica ni conversó con los chiquillos de La Victoria o Pudahuel o vio a las niñas asustadísimas llevadas en andas violentamente por las fuerzas armadas que mantienen en Estado de Sitio nuestra ya reseca ciudad.